sábado, 31 de agosto de 2013

Pongamos que hablo de Joaquín


Estoy aún con ciertas dudas (por aquello de ser hijo de un Tomás, supongo), de que él, ÉL, venga de nuevo a El Salvador, pues dicen que viene en Noviembre.

Era 1986, cuando un amigo del colegio me pidió que le grabara un programa especial, en una radio extinta, al menos en el dial, cuyo nombre era Súper Estéreo (ahora existe en la red, si no me equivoco) y me dijo el nombre, que en ese momento olvidé, sin embargo, en nombre de esa amistad, decidí grabarle en un cassette de 90 minutos (inserte su expresión de "que viejito es este pobre" aquí) el programa.

El conductor del programa se deshacía en halagos a las canciones y letras de un tal Joaquín Sabina, que para mí era de esos personajes que seguramente era muy querido por su mamá, tanto que le había dicho que cantaba bien. En fin, comenzó poniendo una canción cuyo título me sonaba más a canciones de esas de amor que sonaban por todos lados (y siguen sonando) y que me exasperaban cantidad. La canción se llamaba "Así estoy yo sin ti" y cuando terminó, el maldito Joanquín Sabina se había convertido en mi cantautor favorito.

Escuché, y grabé, todo el programa, que se extendió por casi dos horas, mientras el locutor decía que aún faltaba bastante material por presentar y yo, claro, me quedé ansioso, esperando el siguiente programa especial dedicado a Sabina.

Desde ese día y hasta el sol de hoy (casi 30 años después... carajo, que viejo me acabo de sentir), he seguido la obra de Sabina y no puedo decir, con toda la sinceridad de este fanatismo, que haya algo del trabajo de Sabina que no me guste, tanto musical como literario.

Y el día de hoy, mis amadísima esposa, cómplice de todas mis locuras (maldición no hay un maldito ser viviente más afortunado que yo), me ha regalado como presente de casi cumpleaños, este maravilloso libro, que ha de ser el siguiente en la lista, pese a que hay otros tantos en espera, que leeré.

Sin más que agregar al respecto, espero poner aquí la reseña de lo que lea de esta biografía del señor de señores, el mejor cantautor en español (opinión personal, claro está, que para eso es que el blog es mío) y sin duda, el que iré a ver cuando venga, si es que realmente viene.

viernes, 30 de agosto de 2013

Viernes de vídeo

Uno de esos vídeos un tanto crueles, por la tremenda realidad que aportan. Lo siento está en inglés, no le he podido encontrar subtítulos, pero en general, cuenta la verdad de la falta de contacto social, por exceso de redes sociales.

The Innovation of Loneliness from Shimi Cohen on Vimeo.

Sonría, es viernes :)

viernes, 23 de agosto de 2013

jueves, 15 de agosto de 2013

Cuando un amigo se va...



Cuando un amigo se va 
queda un espacio vacío 
que no lo puede llenar 
la llegada de otro amigo. 
cuando un amigo se va 
queda un tizón encendido 
que no se puede apagar 
ni con las aguas de un río. 
Cuando un amigo se va 
una estrella se ha perdido 
la que ilumina el lugar 
donde hay un niño dormido. 
Cuando un amigo se va 
se detienen los caminos 
y se empieza a revelar 
el duende manso del vino. 
Cuando un amigo se va 
queda un terreno baldío 
que quiere el tiempo llenar 
con las piedras del hastío. 
Cuando un amigo se va 
se queda un árbol caído 
que ya no vuelve a brotar 
porque el viento lo ha vencido. 
Cuando un amigo se va 
queda un espacio vacío 
que no lo puede llenar 
la llegada de otro amigo.

Tengo 3 blogs y los tres lloran la muerte de alguien que, dentro de muchas otras cosas, me hizo conocer música que estaba hasta cierto punto olvidada en mi memoria. Pero mucho más allá, lloran por la pérdida de una persona que no merece la muerte, porque las personas buenas no deberían morir... nunca, pero lo hacen. En donde quiera que estés, si es que estás, a donde quiera que hayás ido, si es que vas, espero que no haya necesidad de pasar de nuevo por el proceso de la vida y que sea más fácil, en definitiva es algo que merecés, mucho más que muchos que conozco. Hasta siempre Guillermo.

viernes, 9 de agosto de 2013

Viernes de vídeo

Una maravillosa historia de cómo se atrapa la comida, eso vendría a ser este vídeo, que lleva por nombre Loom:

Loom from Polynoid on Vimeo.

Sonría, es viernes:)

sábado, 3 de agosto de 2013

Vergüenza - Salman Rushdie



Rushdie viene a ser, por hacer una muy mala comparación, el García Márquez de Europa, que escribe sobre el medio oriente.

Una mezcla malsana, no porque los libros sean malos (tampoco son los más maravillosos, pero están muy bien contados), sino porque las historias que cuenta son, mayormente, malsanas. Este, VERGÜENZA, no es la excepción. Y es un libro precisamente de ESO, es decir, Vergüenza, vergüenza que se enquista en los personajes, pero que no se queda ahí, sino que se expande, evoluciona, se convierte en una vergüenza social y luego en una vergüenza nacional... y tal vez en una vergüenza continental, que se expresa en tremendos estertores político-militares.

Pero comencemos: Omar Khayyam Shaquile, es un hijo extraño, no por obeso, no porque sabe hipnotizar, no porque vive en una casa cerrada al mundo y, su mundo, no es más que esa casa,... sino porque tiene 3 madres. Estas madres son madres las tres, no porque fuesen fecundadas y cada una pariese un tercio del muchacho, sino porque una de ellas, jamás se sabe cuál, queda encinta después de la única fiesta realizada en la casa, y luego las tres parecen estar embarazadas, por simple solidaridad... no, me corrijo, para evitar que una sola de ellas sufriese la vergüenza de la "mancillación".

Omar crece en un ambiente totalmente cerrado y la pubertad no hace más que acrecentar su deseo de libertad, misma que termina ganando junto a un gran consejo "nunca permitas que algo o alguien te avergüence"

Esto se convierte en la antítesis del país en el que se encuentra y del país al que él va después y es por ello que la vida de Omar define, directa o colateralmente, la forma en que el mundo a su alrededor se avergüenza de la existencia.

La familia Harappa y la familia Ryder son las dos protagonistas (junto con Omar) de una historia de problemas políticos-militares, en los que Iskander Harappa, despunta como presidente y enorme muestra de lo que un poder que abusa significa, para luego, morir bajo el régimen militar de Raza Hyder, quien se convierte en dictador y muestra del poder que abusa, pero que mantiene al pueblo adormecido con la excusa de respetar "el libro sagrado" y sus preceptos.

La hija idiota de los Ryder (lo pongo tal como lo narra el libro) Sufiya Zinobia, tiene también un papel importante, pues se convierte en ese espíritu salvaje que no puede someterse a la simple vergüenza que las familias susodichas sienten, pero sobre todo la vergüenza que estas familias producen.

Una historia que no puede dejar de leerse sin hacer ciertos parangones con la historia latinoamericana, y, claro está, específicamente salvadoreña, no quiero entrar en mayores detalles, pues el realismo mágico del que hace gala Rushdie, también hace remembranza del utilizado por García Márquez y por ello no deja de darme un tanto de "muina" decir que es un libro excepcional, aunque claro, podría decirse esto si se lee con "ojos ciegos"

¿Es un mal libro?, no, ni lejos, como ya dije, es una historia muy bien contada, de una manera casi personal; ¿vale la pena leerlo?, sin duda, mucho más que cualquier libro, uno por uno o en conjunto, de Paulo Cohelo; ¿puede resultar aleccionante?, pues sí, aunque, como ya dije, no espere al mejor libro de la existencia humana.

viernes, 2 de agosto de 2013

Viernes de vídeo

Después de tener este blog olvidado por un tiempito, regreso con los viernes de vídeo, con uno de esos que nos dejan con el ojo cuadrado. Una bicicleta, un presupuesto relativamente bueno y mucha habilidad, convierten a este vídeo en un portento:



Sonría, es viernes :)

Viernes de vídeo

Después de tener este blog olvidado por un tiempito, regreso con los viernes de vídeo, con uno de esos que nos dejan con el ojo cuadrado. Una bicicleta, un presupuesto relativamente bueno y mucha habilidad, convierten a este vídeo en un portento:



Sonría, es viernes :)