lunes 25 de enero de 2010

Las Pirámires de Napoleón - William Dietrich

Si gusta usted de la literatura al estilo de Dan Brown: Simbología, artefactos antiguos que accionan mecanismos increíbles dormidos por siglos, teorías no comprobables pero que despiertan interés, personajes históricos y mitológicos entretejidos de tal forma que despiertan el interés, aunque de literatura no sean un estandarte, pues este libro es una opción.

Escrita por William Dietrich, el mismo de Atila el Huno, este libro se queda corto en cuanto al suspenso y lo que, al parecer, es la primera parte de una aventura que por momentos resulta aburrida.

Ethan Gage es un estadounidense que se une a la expedición que Napoleón Bonaparte lleva a cabo en Egipto, gracias a un desafortunado incidente en el que se ve implicado y por el que es acusado de asesinato.

Gage es aceptado ya que es poseedor de un medallón que se presume egipcio (medallón que ha ganado jugando a las cartas, de donde se deduce que él es un jugador empedernido acustumbrado al dinero fácil) y que puede ser la clave de "algo"

Llegando a Egipto se encuentra con una mujer, Astiza, que hará las delicias de la narración, no sólo por la descripción de su hermosura, sino también por la agudeza mental de la que hace gala.

Alessandro Silano y Ahmed bin Sadr se convierten en sus enemigos acérrimos que podrían matarlo para conseguir lo que desean: poder, a través del Libro del Conocimiento de Thoth. Esto y algunas conexiones entre Egipto y Jerusalén, constituyen el nudo central de este Thriller histórico (tal y como lo dice la misma tapa del libro)

Datos conocidos y no tan conocidos de las pirámides, de los egipcios, de las religiones, de las creencias y de los dioses, hacen el libro una lectura que puede seguirse con cierto deje de interés. Si le gusta quedarse con las ganas de leer segundas partes y no le importa invertir algún tiempo en fórmulas un tanto repetidas, el libro le puede interesar. De lo contrario, piénselo bien.

Saludos a todos

viernes 8 de enero de 2010

Ulises - James Joyce!!!

16 de Junio de 1904, un desayuno de riñón a medio quemar, un paseo por Dublín, un joven poeta autoexiliado de su casa y malquerido por sus supuestos amigos, un cuarentón al que le ponen los cuernos como ver llover, una confesión de una mujer casada y adúltera, que, después de todo, sigue teniendo ese extraño sentimiento de reminiscencia nostálgica por el que aún es su esposo.

Ulises es, en realidad, esa difícil exploración de los pensamientos humanos, plasmados en uno de los libros más extraordinarios (si no, el más extraordinario) de los libros del siglo recién pasado.

Un libro realmente difícil de leer, en el que sobresale el monólogo del yo interno (de ahí la dificultad en leerlo) y que nos muestra un día en la vida de Leopoldo Bloom (el protagonista) por las calles del Dublin de 1904, paralelo (aunque con menos presencia) a la historia, en el mismo día, de Esteban Dedalus y finalmente (el epílogo del libro) los pensamientos de Marion Bloom (esposa de Leopoldo) a las dos de la madrugada del día siguiente, pensando, reflexionando y recordando.

Poco hay que decir sobre este libro que no se haya dicho ya, así que, no puedo más, excepto recomendarlo: LÉANLO, pero tengan panciencia (muuuuuuuuucha paciencia) y atención a la lectura, para no perderse en los pensamientos de los personajes.

Finalmente, les comparto parte de lo que Jorge Luis Borges dijo sobre Ulises, en su libro Inquisiciones:

"Confieso no haber desbrozado las setecientas páginas que lo integran, confieso haberlo practicado solamente a retazos y sin embargo sé lo que es, con esa aventurera y legítima certidumbre que hay en nosotros, al afirmar nuestro conocimiento de la ciudad, sin adjudicarnos por ello la intimidad de cuantas calles incluye"

...

"...De aquí diez años - ya facilitado su libro por comentadores más tercos y más piadosos que yo - disfrutaremos de él. Mientras, en la imposibilidad de llevarme el Ulises al Neuquén y de estudiarlo en su pausada quietud, quiero hacer mías las decentes palabras que confesó Lope de Vega acerca de Góngora:

Sea lo que fuere, yo he de estimar y amar el divino ingenio deste Cavallero, tomando del lo que entendiere con humildad y admirando con veneración lo que no alcance a entender. "
Sin más, les diré que es una satisfacción su lectura y un deleite su recuerdo.

Saludos a todos

domingo 3 de enero de 2010

Sombras de Gloria: El colón salvadoreño

FELIZ AÑO A TODOS!!!

Después de sentir cierto deje de nostalgia, tal vez por sl síndrome del fin de año, me puse a buscar algo de información sobre "aquellos diciembres, que nunca volverán", léase, nuestro recordado y no más utilizado colón. La verdad, no tengo idea del por qué me surgió la idea, pero lo cierto es que encontré esta paginita:

http://www.uncolon.com/index.php

Desafortunadamente, no ha sido actualizada desde hace 3 años, pero no por ello deja de contener información y recuerdos, como la imagen siguiente:

Al menos a mí, me ha parecido por demás hermoso desenpolvar esos recuerdos de una moneda que dio lo mejor de sí, pero que sucumbió a la cadena alimenticia.

Saludos a todos

jueves 17 de diciembre de 2009

Sobre el milagro de la solidaridad

Hace algunos años, la vida tuvo a bien ponerme a prueba por un tiempo y decidió dejarme sin empleo, ergo sin dinero.

Las situaciones desesperadas, afortunadamente, jamás han logrado hacer menoscabo en mi ánimo, pero los bolsillos y las deudas no mucho entienden de "pensamiento positivo".

Así pues, me encontraba en la disyuntiva de cómo hacer para pagar deudas y brindarle los sagrados alimentos a mi amadísima esposa y a mis hijos.

Por fortuna mis padres siempre estuvieron presentes y prestos a brindarnos ayuda, razón por la cual les estaré eternamente agradecido (entre otras miles de cosas, claro está), pero el hecho es que en este momento, este post va dirigido a una persona en particular que, sin tener lazos de sangre conmigo, me ayudó por el simple hecho de ser hijo de mi padre y por estar en la situación que estaba. Es decir, por solidaridad.

Es tan extraño encontrar personas así, que en definitiva, esta persona merecía un post y un agradecimiento enooooooorme. Y siendo que se acerca el "aniversario" de esta obra desinteresada, GRACIAS ARQUITECTA VERÓNICA LANDAVERDE por ser uno de esos ángeles de la guarda en momento de necesidad.

Saludos a todos!!

domingo 22 de noviembre de 2009

El Instituto Salvadoreño del Seguro Social o Si me han de matar mañana que me maten de una vez

Neumonía, síntomas:

  • fiebre (sí)
  • dolor en el pecho o en el estómago (sí, en el pecho)
  • disminución del apetito (sí, los primeros dos días)
  • escalofríos (definitivamente sí)
  • respiración rápida o dificultad para respirar (vaya que sí!)
  • vómitos (no, menos mal)
  • dolor de cabeza (sí, carajo, sí)
  • malestar general (ni modo, sí)
  • molestia (y, bueno, este es el resumen, creo yo)
  • fatiga (sí, elevado a la enésima potencia, endiabla y obscenamente sí)
Momento Kodak #1:
Con cierta dificultad, le digo a la señora de la ventanilla que llego por dolor en el pecho, calentura y un cansancio de muerte, incluso por el simple hecho de hablar. Ella saca la hojita de referencia para que le médico evaluador me diga si amerito la emergencia y con una sonrisa característica de un empleado de gobierno me dice que espere.
El médico me dice que sí amerito la emergencia, sobre todo porque ve en el papelito de la referencia que mi temperatura está cercana a los 39 grados centígrados.
La doctora con la que paso es muy amable además de bromista y hacemos un par de bromas sobre el temor de los hombres (incluyéndome, claro está) a las inyecciones). Ella menciona que por suerte, sólo me receta una, ya que en realidad deberían ser 5, pero como no hay en el lugar más que una, esa es la que me receta.
Paso a la terapia respiratoria, experiencia extraña y... extraña. Paso a la farmacia por la medicina y me dicen que hay de todo, excepto la inyección por la que bromeamos tanto con la doctora y que tendré que ir al hopital de especialidades del ISSS, frente a puerto bus.
Observaron que en los síntomas decía fatiga?
Momento Kodak #2
Bien, llegué al hospital de especialidades y luego de caminar unos 200 metros, sentía como si había hecho el recorrido de Marathon.
Me acerco a la farmacia y la persona encargada me dice que no, que no tienen y que debo ir a la farmacia que está en Metrosur, más muerto que vivo me voy a la parada de buses a abordar una 52 para metrosur y al llegar al lugar, me doy cuenta que, en la entrada, dice: NO FARMACIA y que el letrero principal dice Clínica de Chequeo del Adulto Hombre, luego de tocar como diez veces para que me abrieran con una cara de querer trapear el suelo conmigo (estaban en su hora de almuerzo, así que parcialmente tenían razón)
me dicen que ya no está ahí (una amarga muestra de lo obvio) y que tengo que ir a Metrocentro,... mencioné que la fatiga es un síntoma infaltable?
Momento Kodak #3
Llegando a Mentrocentro (oh! ignorancia mía) caminé desde la pasarela que une Metrosur con Metrocentro hasta la 7a etapa (para más señas cerca del Wendy's) que he de decir que fue una distancia enooooooorme
en donde encontré a un amable guardia de seguridad que me hizo despertar de mi sueño de ignorancia y me dijo que no había farmacia en Metrocentro, sino en Metrogalerías, cruzando la calle, es decir, bajando las gradas, atravesando el estacionamiento, pasando la calle de 4 carriles... recuerdan lo de la fatiga?!?!?!
Momento Kodak #4
Una vez en Metrogalerías, pregunto si la inyección me la pueden poner en ese lugar ya que mi consulta original fue en la clínica del ISSS de San Jacinto y la niña, amabilísima, eso sí, me dice que no, que tengo que ir de regreso al lugar en el que me hicieron el diagnóstico... Me doy la vuelta, resignado a morir en el intento de sanar y entrando por uno de los pasillos de Metrocentro, veo un letrero de
Y resulta que, MILAGRO: ellos te ponen la inyección al módico precio de $1.94 (claro que ya me habían dado la bendita penicilina en la farmacia del seguro) y voilá!! un hombre inyectado, adolorido, pero inyectado, de regreso a su casa en Olocuilta, desde Metrocentro... no sé si se los mencioné, pero la fatiga... sí, se los mencioné.

En fin, sigo vivo, en terapias respiratorias (en el MQ, porque los fines de semana no atienden estas minucias en las clínicas de la periferia) pero digamos que mis esperanzas, de por sí un tantito desgastadas en el ISSS, no son lo que podríamos decir, el ejemplo de esperanzas.

Saludos a todos

miércoles 4 de noviembre de 2009

Párrafos "parrafeables"

"Él que se engendró a Sí Mismo, mediador el Espíritu Santo y Él Mismo que se envió a Él Mismo, Agenciador entre Él Mismo y otros, Quien, acusado por sus demonios, desnudado y azotado, fue clavado como murciélago a la puerta de un granero, muerto de hambre sobre el árbol de la cruz. Quien se dejó enterrar, veló, atormentó el infiero, pasó al cielo y allí se siento estos mil novecientos años a la derecha de Su Propio Yo, pero que todavía vendrá en el último día para juzgar a los vivos y a los muertos cuando todos los vivos estén ya muertos"

Ulises (James Joyce)

lunes 26 de octubre de 2009

Pláticas infantiles

- ¿Viste el charco de sangre en la entrada del pasaje? - me dijo, casi de manera casual.

Yo no contesté, me quedé en la entrada de la casa, poniendo la mochila sobre la silla.

- Dicen que a las ocho y media lo balearon - y tomó un trocito de papel para colocarlo en el cuaderno de matemáticas.

- ¿Cómo te fue en el examen de hoy? - pregunté con preocupación.

- Estuvo algo fácil,... trece años dicen que tenía el muerto y la herida tenía catorce - y siento que mis facciones se contraen.

- ¿Y mañana de qué tenés?

- De matemáticas, estas son las operaciones que he hecho - y me muestra unas multiplicaciones de tres cifras con todo el orgullo de que es capaz, además de divisiones garabateadas - ¿por qué los habrán matado? - pregunta con curiosidad.

Y me quedo pensando, evaluando todas las posibles respuestas. Tomo un trago del té que tengo en enfrente y me distraigo un momento con el hermoso color negro.

- Lo importante es que la mamá debe estar triste - le digo con torpeza - y que no quisiera que salgás de noche,... las operaciones están bien, felicitaciones.

Y se va con una sonrisa de satisfacción, y yo me quedo con la angustia de lo que podría ser y el pánico de que estas pláticas se vuelvan habituales, al grado de ser "como ver llover"