viernes, 23 de septiembre de 2016

Viernes de vídeo

Otro corto hecho por fans, con una historia maravillosa, digamos, entre el episodio III y IV. Maravilloso además, que para los efectos 3D, utilizó ni más ni menos que Blender!!



Sonría, es viernes :)

viernes, 16 de septiembre de 2016

Viernes de vídeo

Es un comercial, de nuevo, lo sé, lo sé, pero es que véalo, en serio, es de reirse:


Sonría, es viernes :)

viernes, 2 de septiembre de 2016

Viernes de vídeo

Es una serie de comerciales cortitos, lo sé, son propaganda, lo sé... pero que bien hecho está. Un vídeo cortito, pero con efectos excelentes:


Boeing 100 | Director's Cut from Loop on Vimeo.

Sonría, es viernes

viernes, 26 de agosto de 2016

Viernes de vídeo

Un hermoso experimento visual, en donde se nos muestran algunas construcciones, filmadas hasta cierto punto y luego "espejadas". Un poco más de 3 minutos de puro deleite visual:


The Allegory of the Cave from Visual Suspect on Vimeo.

Sonría, es viernes :)

viernes, 19 de agosto de 2016

Viernes de vídeo

Una vez más, los fans de StarWars se lucen, creando esta belleza de contenido. Una historia conmovedora, sobre la vida privada de un stormstrooper, antes de ser y durante el momento de ser un stormtrooper. Vea y disfrute:



Sonría, es viernes :)

lunes, 15 de agosto de 2016

La Cofradía del Anillo - Sergio Alfredo Flores Acevedo

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La Cofradía del Anillo - Sergio Alfredo Flores Acevedo

Este libro es de cosecha nacional. Un abogado salvadoreño que decide aventurarse en las aguas siempre cálidas, siempre peligrosas, de la literatura.
La historia nos lleva a un El Salvador, luego de algunos años de acabada la guerra. Es decir, con las maras comenzando en su accionar, siendo estas, todavía, grupos de muchachos que se dedican a reunirse y ver qué sale para ese día. Esa es la época en la que se desarrolla la novela, es decir, no hace mucho. Santiago Amaya es un fiscal auxiliar que se dedica a las labores en la fiscalía general. Conserva aún los ideales juveniles de trabajar por la justicia, que no ha sido nunca lo mismo que trabajar por la ley, y comienza a sentirse decepcionado por el trabajo burocrático, muchas veces entorpecedor, que la misma institución en la que trabaja impone.
Un buen día, después de atender un par de casos comunes, se topa con un señor que le dice que alguien lo quiere matar. Luego de llevar a cabo las preguntas de rigor, Santiago se da cuenta de que en realidad, aquel anciano más parece alguien que sufre de algún delirio senil que alguien que realmente se encuentra en peligro. Sobre todo porque don Mario (que así se llama el susodicho anciano), desconoce el nombre, el paradero o las señas de la persona que intenta matarlo y solo sabe que intenta matarlo desde los años ochenta (marzo de mil novecientos ochenta, para ser más exactos). Como sea, Santiago opta por darle algunas palabras conciliadoras, pero sabe, en su interior, que el viejecito no podía estar hablando en sus cinco sentidos.
Algunos días más tarde, don Mario aparece muerto en una de las colonias pobres de San Vicente (que es ahí en donde comienza toda la historia), decapitado y con otros miembros esparcidos y además tiene un número hecho con algún arma cortopunzante en su cuerpo, el número 61. Santiago llega a la escena del crimen y se da cuenta de que la persona muerta es el mismo don Mario que le había dicho que alguien lo quería matar. Luego de las averiguaciones respectivas, dos cosas habían quedado como hallazgos: la primera, que un par de mareros habían andado por ahí, con que las sospechas recayeron en ellos; y la segunda, que la hija de don Mario se llamaba Mélida Urbina Anaya.
Santiago se pone en contacto con Mélida y concertan una cita, pues Mélida le quiere dar algunos datos sobre el asesino de su padre. Se citan en un centro comercial, en donde ella le cuenta sobre la historia del asesinato de Óscar Arnulfo Romero y de cómo un grupo de campesinos se logran hacer con el anillo episcopal y juran guardarlo, conviertiéndose pues, en "La cofradía del anillo".
El libro nos cuenta una historia lineal, en la que Santiago, el Sargento de la Policía Nacional Civil Bracamonte y Mélida buscan desesperadamente a El Emisario del Diablo, que es así como se le conocía entre los cofrades una vez supieron de su existencia y de su misión, y todas las pesquisas que llevan acabo para darle cacería. Eso, claro, en cuanto a la historia, en donde además se nos cuenta la forma en la que los torturadores del tiempo de la guerra eran escogidos y especializados, la lucha campesina, el surgimiento de los escuadrones de la muerte y como las instituciones están supeditadas al poder… como siempre.
Baste con decir que, entre otros detalles interesantes, el 61 estaba escrito en la clave MURCIÉLAGO (en donde cada letra de la palabra representa un número del 1 al 9 y el 0 en la O, con que el 61, tan común entre las víctimas del emisario del diablo, eran las siglas EM, que provenían de Escuadrón de la Muerte.
Santiago averigua todo esto porque un ex escuadronero se lo cuenta, uno al que apodaban pilijay (vergudo en Náhuatl, según nos comenta el autor) y asó logran casi capturarlo, pero él se las ingenia y se decide a ir tras uno de los cofrades, mismo que en ese momento acompaña a Mélida. Luego de enterarse, Santiago y el sargento Bracamonte van en busca de Mélida y el cofrade, que para esos momentos, están prácticamente luchando por su vida contra el emisario del diablo. Al llegar la policía y Santiago, el Emisario del Diablo decide huir, pero finalmente, viéndose atrapado, decide suicidarse, dando fin a una persecución de décadas y dejando libre a los cofrades.
Hay que decir que la historia está bien contada, que el libro se lee por demás rápido (son solo 141 páginas) y que pese a ser un libro más sobre la guerra en el país (que de esos parece que son la gran mayoría de los libros desde hace demasiado tiempo), es una historia bastante original.
Solo hay un pequeño reclamo que le tengo yo al autor, y es que los diálogos del libro no parecen salvadoreños. Que son demasiado teatrales como para convencernos de ser nuestros. Pero este tema se pasa por alto una vez que uno se embebe en la historia.
Y pues nada, consígalo, que no es muy caro, apoye, POR FAVOR Y POR PIEDAD al escritor nacional y LEA, EL CONOCIMIENTO ES PODER.