lunes, 16 de junio de 2008

Historia en Dos Ciudades (otra vez) Parte II

Esta es la segunda parte de la historia cuya primera parte está aquí.

Finalmente, después de mucho pensarlo, he reunido valor para hablar con Tabitha. Hace dos semanas, cuando, como siempre, peinaba su cabello mientras observaba el mar, le hice un comentario tonto: "Es hermoso el mar, ¿no es así?", le dije. "Lo es, me dijo ella" mientras me sonreía, "pero luce mejor cuando hace brisa".

¡Ah! bendito comentario, tal vez sea yo un tonto romántico, pero siempre he creído que el amor debe empezar por un comentario acertado, y ella, mi Tabitha, hizo el mejor de todos los comentarios: No hay nada como el mar adormecido por el vaivén de la suave brisa del atardecer sobre este valle delicioso.

A partir de aquel momento iniciamos nuestra relación, aunque claro, después de dos semanas no puede ser más que una amistad con cierta promesa futura. Sin embargo, yo se que todo esto debe acabar en algo mucho más hermoso.

Hace dos días fuimos juntos al pozo de esta mi adorada ciudad y mañana iremos al pozo de su hermosísima ciudad para pasar un momento en aquel lugar, incluso, estoy pensando en llevarle el almuerzo para poder comer en aquel lugar e invitar a todos aquellos vecinos del lugar que tengan deseos de compartir con nosotros la felicidad del encuentro oportuno.

Dentro de un par de semanas más empezarán en Sodoma las celebraciones de la fundación de la ciudad y tal vez tenga la oportunidad de conocer a sus padres. Es una verdadera fortuna el que las fiestas estén tan cercanas, pues sólo se nos está permitido conocer a los padres de las novias (o futuras novias) en eventos públicos de la ciudad, y qué mejor evento que las fiestas por la fundación de la ciudad: Hay bailes eróticos, goce público de todas y todos aquellos que quieren mostrarle al mundo sus sentimientos y deseos, lo cual no deja de tener un encanto especial, pues no hay muestra más sincera que la del deseo y nuestro dicho popular es: "Nada se escapa a los ojos del viento, si el viento lo sabe, lo pueden saber todos"

Parece que en realidad Tabitha y yo somos almas gemelas: Hay tanto que nos contamos. Parece que los secretos hubiesen perdido la definición en nuestros encuentros. Hablamos de todo, desde los más profundo, como nuestros temores, ella al fuego, yo a los insectos nocturnos; hasta lo más trivial como los extraños vecinos de Tabitha. En verdad es bueno compartir tanto, incluso las graciosas historias del vecino de Tabitha, que ha estado siempre intranquilo por las costumbres de la ciudad, y gusta de condenar sus costumbres,... pero no se va y tiene la idea de cambiar la forma de pensar de toda la ciudad. Mis padres, antes de morir me enseñaron muchos proverbios y máximas, una de ellas decía: "Si el mundo cree que estás equivocado, y eres el único en pensar que estás bien, ¿quién está equivocado, el mundo o tú?", y la verdad es que eso no deja de resonar en mi cabeza cuando escucho a mi amada hablando de aquel hombre, sobre todo cuando amenaza con un juicio para los pecadores.

Es curiosa la forma en la que todos parecemos creer que tenemos la verdad absoluta en nuestra manos cuando hablamos de los dioses a los que les rendimos culto, lo que para ese hombre parece una desfachatez y un pecado como el goce público de los habitantes de la ciudad, para nosotros no es más que una muestra de lo único que realmente mueve al hombre: el deseo carnal por otras personas.

En fin, parece que los hombre no podrán ponerse nunca de acuerdo en cuanto a los dioses se refiere, para mí Tabitha es el mejor ejemplo de que no puede haber un dios que desee la destrucción de un lugar en donde tanta belleza exista, por mucho que el vecino de Tabitha diga que sí. ¡Ja!, ese Lot.

CONTINUARÁ

5 comentarios:

JC dijo...

Visión un tanto edulcorada de lo que realmente ocurría en Sodoma. De haber sido como tú la describes, es seguro que no habría sido destruída.

Alberto dijo...

@JC: "Pues será el sereno", pero no deja de ser cruel... y la verdad es que no me hubiese disgustado vivir por esos lares ;).

Saludos

el mal ejemplo dijo...

qué bien hacés los cortes en el cuento. la vez pasada nos dejaste con la noticia que se trataba de sodoma...
***
en "hermosos y malditos" de fitzgerald, dice: "El encargado pensaba que Gloria era bella. Y no creía que algo tan bello como ella pudiese ser moral."
***
la negación del cuerpo, de lo sensual -entendido como aquello pertinente a los sentidos- es una de los principios fundantes de esta civilización.
claro, hoy es bien "in your face" todo este asunto, pero únicamente porque consiguieron hacer del cuerpo una mercancía.

saludos...

el mal ejemplo dijo...

pd.
jajaja.
sí, no suena del todo malo el sitio ese

Alberto dijo...

@el mal ejemplo: "pero únicamente porque consiguieron hacer del cuerpo una mercancía."

Yo no pude haberlo dicho mejor maestro... y nop, en definitiva no sonaba nada mal.

Saludos