lunes, 2 de junio de 2008

Historia en Dos Ciudades (otra vez)

Cuando aún tenía mi blog con spaces.live, escribí un cuento corto en tres entregas, y siendo que el espacio en spaces.live ya no se puede abrir con mucha facilidad (será porque es de M$?), decidí rescatar ese cuento y compartirlo con ustedes.

HISTORIA EN DOS CIUDADES

Me gustan las mañanas, cuando el sol se cuela por los párpados como una visita inesperada, me agrada cómo se levanta imponente por sobre las montañas.

Todas las mañanas bajo al pozo de la ciudad y llevo conmigo el pan para hacer el desayuno junto al pozo, todo para poder contemplar a todas las personas de mi querida ciudad. ¡Claro, que tonto!, no les he dicho el nombre de mi ciudad yo vivo en Zoar y tengo la dicha de estar cerca del agua y puedo ver como el sol se rompe como un espejo sobre el mar a toda hora, o como la luna parece danzar como muchacha en las fiestas a los dioses.

Somos una ciudad llena de sorpresas, pues tenemos la dicha de comer cordero por lo menos dos veces a la semana, cosa que, según me han contado los comerciantes Mesha y Esleban, es mucho más que en otras ciudades de los alrededores como Zeboim; por otro lado, somos una ciudad feliz, aunque tal vez no tanto como nuestros vecinos,... comoquiera, estamos llenos de fiestas y carnavales en los que las muchachas muestran sus encantos y algunos, los más liberales, incluso disfrutan de ellos; como ya lo dije, tenemos nuestro mar cercano y tranquilo; y la prosperidad es tal, que incluso se ha dicho que más de algún dios está celoso de nuestro progreso, cosa que, claro está, yo no creo.

Pero en fin, mis disculpas, mi nombre es Zahk y quiero hablarles de ella, su nombre es Tabitha y es la mujer más bella que jamás hayan visto ojos de simple mortal, ella es hermosa como noche estrellada, gracil como manos de tejedora, bella como música en una noche sin sueño... y ella será mi mujer. Bueno,... eso es algo que ella aún no sabe, pero así será. Ella es hija de Moheb el panadero y Tahl la tejedora de cestos.

Que ¿cómo la conocí?, pues ella vive en la ciudad contigua y nos hemos encontrado muchas veces cuando ella baja al mar a peinar su cabello de un negro hermoso como la noche sin estrellas. Yo, bueno yo he tenido la suerte de venir a vivir a esta ciudad, ya que no tengo padres vivos, siendo que muriesen estos por el ataque de ladrones del desierto. Es tan bueno estar aquí, pues en otras ciudades se considera esto como una deshonra estar sin los padres antes del matrimonio y me sentiría muy mal de ser el centro de las habladurías de la cuidad.

La ciudad en la que ella vive es de tanta hermosura que a veces me imagino que fue ella la que le brindó su hermosura cuando ella nació. De hecho, espero poder mudarme a la ciudad con ella, tal vez a algún lugar cercano a la casa de sus padres para que no los extrañe tanto. Es un orgullo tener la aspiración de llegar algún día a vivir en aquel lugar, pues es bueno sentir que se pertenece a algo, y sobre todo, a un lugar tan hermoso y próspero. ¿Cómo?, pero ¿es que no lo sabían?, las ciudades contagian a sus habitantes de su espíritu, y si la ciudad es orgullosa entonces sus habitantes serán orgullosos, contrario a si la ciudad es perezosa y triste, pues sus habitantes serán perezosos y tristes también. Y su ciudad está tan llena de luz, que sin duda nuestro amor brillará con luz que no se extingue. ¡Ah!, se me olvida una vez más, como ya les comenté, yo, momentáneamente vivo en Zoar y en un futuro, muy próximo espero, viviremos en su ciudad, esa ciudad que parece llenar el corazón de sus habitantes cada día y cada noche, esa ciudad en donde no se necesita más que el deseo de vivir para ser bienvenido, esa ciudad en la que todo parece hecho con amor y placer. ¿Que cómo se llama la ciudad?, claro, se me olvidad de nuevo, no les he dicho el nombre de la ciudad en la que ella vive... pues bien, déjenme decirles, conocí a mi amada en la bella y próspera ciudad de SODOMA.

Continuará...

Saludos a todos

2 comentarios:

JC dijo...

simpático

Alberto dijo...

@jc: Maestro que gusto verlo de nuevo. Gracias. Por otro lado, no puedo leer los comentarios de tu blog.

Saludos