miércoles, 9 de abril de 2008

Requiem por todo aquello que fue

El adiós, ¿qué es el adiós sino una muerte que se alarga con todas las miserias de un calendario?

Las despedidas son esos trozos de recuerdo que, estando en el presente, no hacen más que escurrir a cuentagotas la vida que se nos escapa por los ojos, con lentitud, con crueldad, como la respiración del condenado a muerte.

Es impresionante cómo nos damos cuenta la forma en la que nuestra mente nos juega las bromas más pesadas, cuando deja que se escapen por la puerta trasera todas las razones por las cuales nuestra melancolía termina siendo siempre la ganadora.

Cuando te das cuenta de la terrible inminencia del adiós no hay nada que no te haga darte cuenta de ello. La forma en la que te repetís una y otra vez: "Esta es la última vez que veo este paisaje", "esta es la última vez que camino por este lugar", "esta es la última vez que estoy con... todos estos amigos"

"Lo que no te mata te fortalece", sí, es cierto, pero no es menos cierto que con cada persona de la que uno se despide un trozo de vida se escapa, ¿no es eso morir a través de un agujerito en la pared?

La vida no es más que una serie de éxodos, de búsquedas de oportunidades, oportunidades para sobrevivir, oportunidades para compartir, oportunidades para saber que no somos un lugar más, sino un lugar especial, al que más de alguien quiere llamar hogar.

Y sin embargo, el lente del tiempo siempre se empaña, el colador del reloj siempre deja los momentos en los que las sonrisas eran abundantes y hace que todo lo demás vaya a dar al basurero. Y una vez más, empezamos, intentamos, somos y... nuevamente dejamos de ser.

Sé que aún debo el post del premio que tan gentilmente el amigo Raúl me otorgó, prometo que el siguiente será el respectivo post para otorgarlo a alguien más, de momento, la necesidad de mis dedos es ésta. Lo sé, lo sé, como siempre... lo sé. EL SHOW DEBE CONTINUAR



Saludos a todos.

12 comentarios:

Raul dijo...

Genialmente dicho. Alberto, no sabe cuanto entiendo ese post. Para mayor explicacion ver el ultimo que puse... Saludos.

Carlos Trio dijo...

Ya usted lo dijo maestro, el show debe continuar.

Ánimo!

Alberto dijo...

@Raúl: Ya he leído tu post Raúl, es increíble como las tristezas y nostalgias solidarizan a las personas, no te parece?

Saludos

@Carlos Trío: Sip, ni modo compadre. Gracias.

Saludos

Litzardo Rivas dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con vos... saludos y abrazos

Litzardo Rivas dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con vos... saludos y abrazos

Alberto dijo...

@Litzardo: Gracias Litzardo. Cruel pero cierto, supongo.

Saludos

Carlos Abrego dijo...

Alberto: Pues las casualidades nos han unido, vos el 9, yo un poco más tarde, el 14 del mes, hablamos del "adios".

Carlos.

Alberto dijo...

@Carlos Ábrego: He ahí un punto interesante a tocar. Nada como los adioses para recordarnos cuán mortales somos.

Saludos don Carlos

Princesita Soñadora dijo...

"Lo que no te mata te fortalece"

:(

cuesta...pero uno tiene ke aprender a aceptar las cosas...

hey yo tambien debo el post del premio :D

Alberto dijo...

@Princesita Soñadora: That's the way life is.

O eso dicen :)

Saludos

el dentífrico desde abajo dijo...

"Igual que la noche de la embriaguez,
igual fue la vida.
¿Qué hice?, ¿que tengo entre las manos?
Sólo desear, desear, desear,
ir detrás de los sueños
igual que un perro ciego ladrándole a los ruidos."
o
mejor
"y todo lo que me rodea parece estar hecho para decirme adiós"

describe la tragedia de la vida. y es un poco canalla, también. en el adiós, en la nostalgia, en la memoria todo adquiere un resplandor fantasmal, etéreo, aunque en el momento no haya tenido más brillo que una luciérnaga moribunda.
en fin...

Alberto dijo...

@el dentífrico desde abajo: Nada como los años para agrandar las cosas del pasado, son el mejor lente de aumento que hay.

Saludos