viernes, 10 de agosto de 2007

Las minas y los problemas

Después de leer este interesante post en el blog de don Carlos Ábrego sentí la enorme necesidad de sumarme a la ya GRAN cantidad de personas que están protestando contra este atentado a la vida en general, y pues, esta es la primera parte de una humildísima contribución a la causa, hecha con el único objetivo de dar a conocer algo que, si bien es cierto, es bastante sabido por muchos, tal vez no lo sea por otros tantos.

Espero sirva de algo...


Decenas de campesinos protestaron hoy frente a la embajada de Canadá en San Salvador por la instalación de dos empresas mineras de ese país cerca de sus comunidades que pretenden extraer oro, plata y bronce.
Fuente: http://www.noalami
na.org/index.php?module=announce&ANN_user_op=view&ANN_id=223


Lo anterior se produjo por abril del 2006. Por aquel entonces, una empresa candiense habóa obtenido permiso para la exploración (que no explotación) minera en nuestro país.


Antes que nada, hay que decir que la minería como tal, o mejor dicho, el proceso minero, se divide en 7 partes (al menos según la todopoderosa Wikipedia), a saber:


Prospección (trabajo de investigación sobre todo bibliográfica sobre los posibles yacimientos de tal o cual mineral en una zona determinada)


Exploración (inspección in situ de los datos arrojados por la prospección)


Desarrollo del proyecto (desarrollo de todo el proyecto, incluyendo, por supuesto, la explotación de la mina)


Operación de la mina (forma en la que opera la mina, bajo tierra o a cielo abierto)


Beneficio del mineral (forma de aprovechamiento del material extraído de la mina)


Transporte (Sitios de acopio de los minerales)


Abandono de la mina (cuando los recursos de la mina se han agotado.


Ahora bien, es importante decir que, la gran mayoría de estos pasos implican un fuerte impacto ambiental para los alrededores de la mina en cuestión. Es necesario aclarar ésto, siendo el caso que en muchas ocasiones han querido vender la idea de que la exploración no produce impacto ambiental alguno y supone, en todo caso, una fuente de ingresos para las personas contratadas para tal fin.


En primer lugar, hay que hacer notar el extraño silencio que ronda los problemas de salud que las personas implicadas pueden llegar a sufrir por la tremenda cantidad de polvo que se levanta del proceso de exploración de la mina en potencia.


Por otro lado, el impacto ambiental viene en una gran variedad de colores, sabores y olores, comenzando por la necesidad de drenar el agua del área de la mina, lo cual puede acarrear el potencial secado de las fuentes de agua subterráneas que se encuntran en los alrededores, por el simple efecto de la evaporación gracias al calor cercano. Por favor recordemos que la exploración implicar la perforación, aún en cantidades relativamente pequeñas de parte de la zona de lo que podría llegar a ser la mina.


La flora y fauna locales, sin duda sentirán el impacto, pues en la gran mayoría de las ocasiones, el área de la mina en potencia se encuentra en un lugar de amplia vegetación, lo que supone, por supuesto, la destrucción de todo un hábitat por el simple efecto dominó que supone, por ejemplo, la tala de árboles en una porción de terreno determinado (en los árboles habitan gran cantidad de especies animales, por no mencionar epífitas, orquídeas, etc; los árboles producen nutrientes que son aprovechados por una gran cantidad de animales y plantas del suelo, que a su vez pueden servir de alimento para otro tipo de plantas o animales. La humedad producida por la gran cantidad de vegetación, contribuye, bajo ciertas condiciones, la acumulación suficiente de agua como para la formación de un manto acuífero que, para terminar con la cadena, nos sirve a nosotros los humanos.


La erosión provocada por la enorme cantidad de suelo dejado “al descubierto”, obviamente provoca la destrucción, a largo plazo de grandes extensiones de terreno, que puede incluir terreno habitado por seres humanos, quienes no sentirán el impacto sino hasta después de muchos años, probablemente tiempo para el cual la mina, y las respectivas personas encargadas de su exploración o explotación ya no estén en el país. A futuro, la erosión produce zanjas en la tierra llamadas cárcavas, que contribuyen enormemente al minado de los suelos, que a su vez pueden llegar a producir verdaderas catástrofes en zonas de poca atención social. Otro factor que contribuye a la erosión en el suelo, es la gran cantidad de maquinaria que se requiere para transportar el material que se va desalojando de las posibles minas.


Una vez comenzado el proceso de “contrucción” de la mina, este se lleva a cabo por medio de explosiones (cuando es a cielo abierto) o por medio de excavaciones profundas (cuando es bajo tierra). Todo lo anterior supone un enorme peligro para las personas que trabajan en estas actividades, pues si se hacen a cielo abierto, se corre el peligro de un derrumbe de las debilitadas paredes de la cantera (mina a cielo abierto) que se va formando, cuestión que es igualmente dañina al largo plazo, pues contribuye a la destrucción sistemática de montañas (grandes o pequeñas) por efecto de las lluvias anuales en el lugar, esto sin contar el tremendo daño ambiental que esto causa, si tomamos en cuenta el derrumbe de las paredes de la cantera y, por consiguiente, la destrucción de posibles microhábitats de muchas especies tanto de flora como de fauna. Por otro lado, si las actividades se llevan bajo tierra, el peligro para los humanos estriba en la enorme posibilidad de derrumbes en el interior de la mina, incluso, cuando éstas pueden irse cerrando al ya no utilizarse más, pues la compactación hecha a través de los siglos, es, sin duda, mucho más “segura” que un relleno hecho en cuestión de horas o días por el hombre. A lo anterior hay que agregar la enorme cantidad de gases que existen en los lugares de perforación, tóxicos la gran mayoría de ellos, y que van minando poco a poco (o de manera muy acelerada) la salud de las personas que trabajan a semejantes profundidades. A un nivel mucho mayor, hay que señalar los problemas ambientales que supone un enorme agujero hecho bajo tierra, citando en primer lugar, y de nuevo, la emisión de gases tóxicos en el interior de la mina, por otro lado, y obviamente, el problema que supone un agujero sin mayores bases bajo tierra, misma que, en muchas ocasiones, puede sucumbir por su propio peso, aunado al hecho de que la vida vegetal (y por ende animal) no puede sostenerse sobre un lugar en el que existe o ha existido una mina.



CONTINUARÁ

2 comentarios:

Beka dijo...

Has oido la propaganda de la mina verde? Para morirse de la risa.

Alberto dijo...

Nada menos hoy escuché el comercial. Es increíble que nos quieran ver la cara de ... En fin, así son nuestro apreciados gobernantes.

Saludos Beka