sábado, 5 de octubre de 2013

Mi sentir con Dragon Ball, después de tantos, tantos años

Las luces se apagan definitivamente, las productoras, una por una hacen su desfile y la emoción comienza a sentirse, una de esas emociones que te hacen sentir vacío en el estómago y comenzar a sonreír, de a poquito, con algo de pudor; la productora final, hace que la risa pudorosa se convierta en una sonrisa de oreja a oreja, se sabe que está a punto de comenzar. Cuando uno lee TOEI, entonces, sabe que está a punto de comenzar la película que le da continuidad a una de las series que simplemente marcaron la vida de muchos, muchísimos de nosotros.

Por supuesto, hablo de Dragon Ball, en esta producción La Batalla de los Dioses.



No, en esto no hablaré del argumento de la película, simplemente de la emoción que ésta provocó, no solo en mí, sino en, digamos, el 95% de los asistentes al cine. Graciosamente, los adultos estábamos más emocionados que los niños.

Claro, estamos presenciando la película de ese ser que siempre quisimos ser, al menos de uno de ellos, claro está. Y cuando escuchamos el Ka-Me-Ha-Me-Haaaaaa, no hubo uno solo de esos 95% que no lo gritara en su mente con toda su fuerza.

Sin duda alguna, la parte de la película que más me gustó es la siguiente:



En fin, que al final de la película mi esposa me preguntó: "y qué, te sentiste niño otra vez?" y mi respuesta fue de lo más sincera y viene a ser, digamos, la moraleja de esta tontería que está usted leyendo:

- Me emocionó, sin duda, pero no, no me sentí niño de nuevo... jamás he dejado de ser niño.

2 comentarios:

Edgar Rosas dijo...

Ja ja buena respuesta a su esposa!

Alberto dijo...

@Edgar Rosas: :)