domingo, 15 de septiembre de 2013

Independencia

independencia.
1. f. Cualidad o condición de independiente.
2. f. Libertad, especialmente la de un Estado que no es tributario ni depende de otro.
3. f. Entereza, firmeza de carácter.

Esta es una simple definición, traída desde el diccionario en línea de la Real Academia Española. Nada del otro mundo, vaya.

Pero que andaba yo por ahí (después de trabajar por la mañana, inserte aquí su gesto de dolor de hígado más tremebundo) y me puse a pensar, atarantado como soy, en el significado de esto de la independencia para nosotros, paisito, chiquito, jodido y transculturizado como el que más. Y mientras lo medito, en mi cerebro de 2 neuronas, de las cuales una ya empieza a chochear de vieja, pido un mango con chile a la señora que los está vendiendo a la salida del centro comercial de donde voy saliendo y me pregunto, ¿independencia de qué? Independencia económica, ¿tal vez?, me pregunto, mientras saco un flamante billete de cinco dólares para pagar un mango que cuesta cuatro veces lo que solía costar... no, económica a lo mejor no.

Sigo mi camino con el manguito, sabroso y amibiático como está, me ayuda a pensar con menos problemas, pero me lo sigo preguntando, ¿independencia de qué?, tal vez, una tajada especialmente grande se me atraganta en el gaznate, independencia cultural, pienso, mientras escucho que las tarde típicas en un kioskito promocionan la Coca Cola más una bolsa de churros españoles, al módico precio de 3 "coras"... de acuerdo, cultural tal vez no.

Sigo con el placer del mango, ahora en la etapa de la lucha titánica contra la semilla (semillona, por cierto) que se empeña en dejarme sus pelos entre los dientes y vuelvo a pensar, ¿independencia de qué?; ¿tal vez independencia tecnológica?... lol no.

Y resulta que un fulanito está gritando, al mejor estilo de pastor evangélico, que se celebra la independencia de España... INDEPENDENCIA DE ESPAÑA (con todo el pulmón de cabeza) y la cosa se pone fea, me agarra el terere (palabra ínclita y rebuscada de mi abuelita) y el ojo derecho se me pone chiquito, la cabeza se me atonta ("más mezcla maistro") y digo yo: claaaaaaaaaaaro, si seré baboso, de España, pues ¿de dónde más? Y es entonces que la cosa se pone peor, porque me he atrevido a preguntar "¿de dónde más?" y el mundo se acaba y pues que prefiero no contestarme, pero por alguna razón, y siendo que últimamente todo se explica mediante memes, no me he podido quitar la idea de hacer este:

Click para agrandar

Y nada más, alguien tan estúpido como yo, no debería hablar de cosas que no entiende...

4 comentarios:

Ruth Carolina Canizales dijo...

Me gustó mucho, al parecer el mango estaba muy rico. :)

Víctor Salmerón dijo...

Maestro, como siempre, se mando, muy buena la narración sobre su monólogo que busca aclarar exáctamente lo que a mis 28 años aun me pregunto ... ¿independencia de qué?

Víctor Salmerón dijo...

Por cierto, no creo que tengamos independencia española, porque, las personas están tan fanatizadas por la liga española, que creo que saben más de dichos equipos que de la particularidades del ser salvadoreño ... entre otros menesteres (bueno, ¿y quien soy yo para juzgar, si ignoro muchas cosas de este terruño en el que me a tocado crecer?)

Alberto dijo...

@Ruth Carolina Canizales: Gracias... y sí, mi querida jugada, el mango estaba bueno :)

@Víctor Salmerón: Pues sí, lo de la liga es totalmente cierto, aunque esa es una esclavitud más del tipo voluntario, y la otra es más del tipo económico, cultural, social, etcétera.

Saludos y gracias por comentar