lunes, 8 de abril de 2013

Mangas y cómics poco comunes. Segunda Entrega

El término Novela Gráfica, se acuñó cuando una serie de cómics, pertenecientes a la misma temática, dentro de un gran tema, se unieron para darle vida a volúmenes más sustanciosos que un cómic común y corriente. Este término también puede aplicarse a los mangas que cuentan historias en un par de tomos, como es el caso que nos atañe en este caso, que pasará a ser la segunda parte de esta serie que tenía pendiente.

Los Años Dulces, es una novela gráfica (manga, por ser japonesa) escrita en forma de novela escrita originalmente por Hiromi Kawakami y llevada al noveno arte por parte del mangaka Jiro Taniguchi. He decidido iniciar con el manga y precisamente con esta novela gráfica, porque es un ejemplo perfecto de que no es necesario tener superhéroes con cuerpos esculturales como protagonistas, para que una historia resulte bien contada a través de un soberbio dibujo.

Los dos protagonistas de esta historia son la señorita Tsukiko y el profesor Matsumoto. Los Años Dulces es una historia tierna, tranquila, sin pretensiones, que nos muestra un amor entre un hombre maduro, que así podríamos decir de alguien que ronda la sextena (Matsumoto) y una mujer en sus treintas (Tsukiko)

Es una historia tranquila, que nos lleva desde el momento en que el encuentro casual entre los dos protagonistas inicia una serie de encuentros en una taberna/restaurante que sirve de punto de encuentro. Sin embargo, las cosas se van poniendo más íntimas, mientras se nos van revelando los sentimientos de ambos personajes, ambos, representantes de una cultura estricta, que van luchando contra esa disciplina para encontrarse con que están enamorados.

No hay acción "de historieta" en los dos tomos que conforman esta novela gráfica (de un poco más de 400 páginas uniendo ambos tomos), si no más bien un mar calmo, que nos va mostrando una enorme serie de sentimientos como a cuentagotas.

El dibujo es magistral y casi podríamos decir que cada cuadro está lleno de ricos detalles que nos impulsan a seguir y seguir. No hablemos de la historia, que es en realidad refrescante y de esas que dejan con una sonrisa en nuestros rostros.

Repito, no espere acción "a lo Dragon Ball" en este manga. Es una novela, llevada al manga, que cuenta una historia de amor con todos sus avatares, pero que nos llena de ternura.

Nos vemos en la siguiente entrega.


2 comentarios:

Víctor Salmerón dijo...

no había visto que publicó esta entrada, interesante propuesta, saliendo de lo común del manga comercial, y sin caer en la cursilería extrema de los mangas destinados al público femenino (si fuera lo contrario, no habría escrito este post, estoy seguro)

Alberto dijo...

@Víctor Salmerón: Jajajajajaja, en definitiva no es un manga del tipo Shojo, de hecho es todo lo contrario, es más enfocado al público adulto que exclusivamente a la mujer joven (de hecho esa es la definición de Shojo, no es una concepción machista), así que no, tranquilo, nada que ver con cursilerías, jajaja