jueves, 20 de septiembre de 2012

El reggaetón es malo?


A lo largo de estos último años, un género musical que ha tenido enorme éxito, aunque también un enorme número de detractores, es el llamado reggaetón, que al parecer, pretende derivar del género reggae, nativo de Jamaica, aunque claro está, como la mayoría de géneros musicales del Caribe, con enormes influencias africanas. Este ritmo relativamente nuevo, el reggaetón, ha provocado una verdadera avalancha de "nuevos talentos" del género, cada uno, en teoría, aportando su granito de arena al engrosamiento (no necesariamente al engrandecimiento) del bagaje que dicho género arrastra.

Lo cierto es que, como casi cualquier género musical novedoso, ha tenido una enorme acogida, tanto en jóvenes, como en niños, como en adultos, que, al ser cuestionados sobre por qué les gusta tal o cual canción del género, contestan, casi al unísono, porque tiene un ritmo "chivo".

En sus tiempos, el waltz (Vals) también tuvo una enorme acogida por la forma en la que se bailaba, que para la época, era un baile escandaloso y que resultaba ser condenado por los adultos que lo veían casi como algo pornográfico. Esta podría ser, sin duda, la forma en la que los que gustan del género en cuestión tendrían su respectiva defensa. Pero lo cierto es que hay demasiadas negatividades dentro del género como para decir que puede ser comparado con el vals.

Vamos por partes. Antes que nada, yo no soy un experto en música ni mucho menos, pero me gusta mucho la música y es exclusivamente desde la óptica de un lego en música que este artículo será escrito. Dicho lo anterior, están todos advertidos sobre las opiniones ignorantes que habré de vertir aquí. Si sigue usted leyendo, es bajo su riesgo.

Una de las razones por las que la música clásica no gusta a todo el mundo es porque es de una complejidad excesiva (esto no me lo estoy inventando, pues hay algunos estudios que lo demuestran) y estamos acostumbrados a que la música nos sirva como un acompañante de fondo a casi cualquier actividad que llevemos a cabo.

Poco a poco, los humanos nos hemos ido acostumbrando, desafortunadamente, a relajar nuestro cerebro, al grado de abstraernos del mundo viendo un programa de televisión o simplemente viendo al techo (actividad que por cierto es mucho más entretenida que la televisión) Si bien es cierto, el cerebro no puede dejar de ejercer su actividad, sí es cierto que lo acostumbramos a dejarse llevar por el bombardeo de imágenes que nos rodean, impidiéndonos, la mayoría de las ocasiones ejercitar nuestro cerebro en actividades que signifiquen un esfuerzo adicional que no estamos dispuestos a llevar a cabo. Es decir, estamos dispuestos a dejarnos llevar por la corriente de pensamiento que nos dicten, con tal de no pensar en objetar, en analizar o en contribuir en algo a dicha corriente de pensamiento.

Toda la explicación anterior en realidad no es el preámbulo, sino, desafortunadamente el quid de todo esto. Es mucho más fácil para nuestro cerebro adormecido, asimilar un ritmo que no va más allá de cuatro acordes (es en serio, cuéntelos y luego me cuenta), que asimilar una serie mucho más grande de acordes, como suele suceder en otro tipo de géneros musicales (la clásica, por descontado) Es decir, el reggaetón gusta -es decir, su ritmo- porque es fácil y no obliga a nuestro cerebro a trabajar demasiado, es más contribuye al adormecimiento cerebral o, si lo quiere más en salvadoreño, a la huevonería.

Pero la cosa no acaba aquí. Por desgracia, la gravedad se extiende mucho más allá del simple adormecimiento cerebral, cosa de por sí bastante grave, y llega a los confines de la educación. Si tenemos en cuenta que el sector infantil es de los que más escucha este género musical, el problema podría llegar a ser de verdaderas consecuencias graves.

Me explico.

Vivimos en una sociedad en la que la gran mayoría de los padres (padre y madre) se van a trabajar todos los días para sostener un hogar en un país en crisis económica, lo que implica que en las más de las veces, quienes se encargan de cuidar a los niños, son personas contratadas para este fin, o en su defecto, los niños son educados a través del televisor, lo cual es incluso, más grave que la contratación de una persona ajena a la familia. Todo esto lo explico pues de repente resulta que los gustos musicales de la persona contratada, casi seguro rondarán por el afamado reggaetón o en su defecto, permitirán al niño o niños cuidados que escuchen o vean lo que quieran, con tal de estar en paz durante su jornada de trabajo.

Ahora bien, veamos, es decir, leamos con detenimiento parte de la letra de una de las canciones más famosas del género, una que, de hecho, a estas alturas se considera como una "clasica del reggaetón":

unito mambapa' que mis gatas prendan los motores...
Zumbale mambo pa' que mis gatas prendan los motores...
Zumbale mambo pa' que mis gatas prendan los motores...
Que se preparen que lo que viene es pa' que le den...
(Duro!) Mami, ya yo se que tu no te me vas a quitar...
(Duro!) Lo que me gusta es que tu te dejas llevar...
(Duro!) Todos los weekend'es ella sale a vacilar..
(Duro!) Mi gata no para de janguear, porque...

A ella le gusta la gasolina
(Da me mas gasolina!)
Como le encanta la gasolina
(Da me mas gasolina!)
A ella le gusta la gasolina
(Da me mas gasolina!)
Como le encanta la gasolina
(Da me mas gasolina!)

Este tipo de letras, aunque esté de más decirlo, son denigrantes para las mujeres, vistas en la gran mayoría de estas canciones como simples objetos sexuales o receptáculos del semen masculino. Un adulto podría tener el criterio para distinguir entre los bueno y lo malo (note usted el verbo que expresa una posibilidad y no una certeza) pero un niño... no necesariamente. Y si este niño pasa solo durante todo el día, pues la presencia de la persona contratada es usualmente eso, una presencia y nada más, entonces estas letras podrían comenzar a convertirse en el lente a través del cual los niños ven el mundo y sus relaciones, sobre todo con las personas del sexo contrario. Es decir, los niños a ser dominadores y las niñas a ser dominadas.

Pero esto no solo se queda en los niños, ni mucho menos. Basta ver las muestras diarias de machismo extremo en nuestra sociedad, en donde el hombre golpea a la mujer cada vez que necesita "aliviar" el exceso de presión recibida en su trabajar y luego en su casa y toma a la mujer como objeto sexual cada vez que desea descargar su deseo. Esto último no es malo, siempre y cuando ambos estén de acuerdo, cosa que sucede en muy raras ocasiones, sobre todo si nos ponemos a pensar que vivimos en una sociedad en que los únicos deseos sexuales que necesitan ser satisfechos son los del hombre. Los de la mujer pueden quedar relegados, al final de cuentas, es solo la mujer.

A qué viene el párrafo anterior, pues precisamente a que la gran mayoría de las canciones del reggaetón, dejando por fuera los golpes, claro está, muestran a la mujer como un ser que vive para dar placer, que está en esta tierra para dar satisfacción al hombre cada vez que se le necesite. Nótese que digo la gran mayoría, que algunas excepciones existen a esta norma de las letras, pero no a la norma del ritmo monótono.

Algo adicional a ser expuesto, es la ignorancia rampante de la que hacen gala muchos de los cantantes del género al expresarse en sus canciones. Es malo ser ignorante? por supuesto que no, sobre todo si tenemos en cuenta que en nuestro mundo de tercera,... quiero decir en este tercer mundo, la educación de verdad es un lujo que pocos se pueden costear. El problema estriba en que, siendo estos cantantes una figura pública, comienzan a ser, quieran o no, sea bueno o no, referentes culturales. Y en estos exponentes del género en cuestión, los vicios de dicción están a la orden del día y es por ello que conjugaciones de los verbos en segunda persona singlar del presente suelen escucharse en estas canciones como: dejasteS, arruinasteS, destruisteS, etcétera. Nótese que la mayúscula al final es a propósito para mostrar el yerro de estos cantantes. Por otro lado, es común escuchar conjugaciones inexistentes de algunos pasados como "dició" por dijo, "dedució" por dedujo, solo por poner dos ejemplos.

Por ello es un problema el querer convencer a los niños (e incluso a algunos adolescentes de duro entender) de que la forma en la que sus ídolos hablan no es la correcta, ni hablada ni escrita, claro está.

Ahora bien, es malo el género musical del reggaetón. Pues la verdad es que nada es bueno o malo por si solo. Para ser malo necesita de la intervención de los entes del entorno, entiéndase los padres que dejan a sus hijos escuchar este tipo de música sin explicarles a sus hijos que no es más que eso, música que no vale la pena de ser tomada como una forma de llevar la vida o de aprender a vivirla. Para ser mala necesita la intervención de todos los que, argumentando que es una "música chiva", siguen alimentando las ambiciones de las disqueras, que convencen a los cantantes de seguir haciendo este tipo de música sin tener muy en cuenta el tipo de mensaje que transmiten o la forma en que lo transmiten. En otras palabras, todo tiene el potencial de ser malo, incluyendo el género musical en cuestión, si no existe eso que estamos tan acostumbrados a no querer hacer: ANALIZAR con cuidado todo lo que sucede en nuestro entorno.

3 comentarios:

Cazando abusadores. dijo...

Hola, amigo. En general, estoy de acuerdo contigo respecto a eso que llaman música, denominado regaetón. Por años, los ritmos de fácil ejecución (tú dices que el ruido de marras tienes 4 acordes) se han impuesto en el público. Según mi criterio, no tengo la menor duda en catalogar dicho disparate ruidoso de malo. ¿Cuál es mi guía de calificación? Sencillo: Si puedo trabajar con mi PC (por ejemplo, con Blender 2.x) durante horas, a placer, bajo un fondo musical que me inspira, entonces la música es buena. Si, por el contrario, me distrae, me eriza, hiere mis oídos, la catalogo como mala. El regaetón se inscribe en esta última característica. Un abrazo desde Venezuela.
P.S: Tu "chivo", aquí debe ser "chimbo", "de monos","niche", etc.

Alberto dijo...

@Cazando abusadores: Pues que resulta bastante atinada la forma de calificar la música, jaja. Y sí, el "chivo" tiene todas las acepciones en "venezolano" :)

Saludos

Bassmasters//MWSoapMactavish//H4RDST1L3//1MP4CT dijo...

Hola, Alberto, tengo que decir que estoy de acuerdo a tu opinion, puesto que la mayoria de los fanaticos de dicha musica, han presentado un nivel de agresividad muy alto, y muy poco remordimiento por sus errores, o poca capacidad para pensar o para aprender, y casualmente, la mayoria siendo fanaticos del Reggaeton, por ende, me ha llevado a pensar que el Reggaeton de alguna manera u otra daña el cerebro y/o posiblemente las neuronas de la persona que la escuche, y tampoco debemos olvidar que el Reggaeton es un genero muy popular entre bandas criminales en Latinoamerica y un genero que ha impulsado la mediocridad en toda Latinoamerica.