jueves, 30 de diciembre de 2010

La Ladrona de Libros - Markus Zusak


Pues la vida sigue, o no?... o no?, así que...

Confieso que inicié la lectura de este libro con cierto recelo, sobre todo cuando leí que había ganado un premio de literatura (juvenil si mal no recuerdo) y que además era ambientada en la Alemania de la segunda guerra mundial. Poco a poco, sin embargo, el libro sufrió la metamorfosis de la desconfianza a la necesidad diaria.

He de comenzar diciendo que la narradora de la historia es un personaje peculiar: la muerte.

Liesel Meminger, una jovencita alemana que perdió a sus padres por ser comunistas, llega a Himmelstrasse con una familia "adoptiva", los Huberman. Poco a poco, la niña se va adaptando a  la vida en el lugar, y a sus nuevos padres, sobre a su padre adoptivo Hans Huberman, quien se gana el corazón de la pequeña (y el de este lector, a decir verdad) por su forma tranquila y sabia de ser. La niña se va creando toda una vida alrededor de las personas del lugar, sobre todo gracias a su mejor amigo Rudy Steiner y un judío al que esconden en su sótano de nombre Max Vandenburg.

El título del libro se deriva de la serie de libros que la pequeña va robando a lo largo de la historia. Algunos por accidente, otros con toda la intención del mundo... todos, con la mejor intención del mundo: leerlos con pasión.

La historia está contada con mucha pasión, tanta que en algunos pasajes no pude evitar sentir humedad en los ojos, cosa que por mucho, no es que me pase seguido.

Contar detalles más intrínsecos sería todo un spoiler, así que baste con decir que se recorren varios, sino todos los 5 (casi 6) años de la segunda guerra mundial, se habla de un Führer tozudo y que pierde varios asaltos pugilísticos contra Max, que el alma de Hans era educada y tuvo ganas de fumar un cigarrillo, que Rosa Huberman le decía saumensch o saukerl a las personas que más quería, que Rudy Steiner, al final y de forma desgarradora, obtuvo el beso que pasó esperando durante todo el libro... que el libro vale la pena por cada página que se desliza con suavidad bajo los dedos de quienes lo leemos.

Si quieren una buena dosis de emotividad, lean el libro y enamórense de Liesel, de Hans, de Rudy, de Rosa... y de la muerte.

Saludos a todos.

7 comentarios:

Viktor dijo...

Pana Alberto, es bueno y grato ver que la paranoia es por el momento solo eso, paranoia, y aun mejor con un libro cuyo narrador es muy curioso. Aunque, sería más que interesante, si de alguna manera se pudiese conocer, las anécdotas de la parca, a lo mejor, muchas de esas historias serían dignas obras literarias de Alan Poe, o Lovecraft (la verdad, no conozco más autores del género de terror).

De nuevo un enorme saludo!! y de antemano, felices fiestas a ud. y su familia

Alberto dijo...

@Víktor: Pues yo he pensado lo mismo, cuán interesante sería!!!

Muchas gracias Víktor, felices fiestas también y que la pasés de lo mejor, lo poco que resta del año y el que viene, mucho más.

Virginia dijo...

Eam... ¿aló?

Alberto dijo...

@Virginia: Y qué tal, corazón?

Virginia dijo...

Vaya, hom'b. Eso no se hace, postear cosas como las de abajito y después no postear en diyas. Lo tiene a una con pesar.

Yo bien bien, gracias ¿Y usted?

Alberto dijo...

Jajaja, gracias por la preocupación corazón, pero todo bien, no pasó a más, afortunadamente.

Cuidate y... quise entrar a tu blog y me mandó al carajo, qué ocurre?

Virginia dijo...

Problemas con el hosting, que anda de bicha virga. Ya se puede :)